domingo, 21 de abril de 2013

DERECHO A RÉPLICA

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El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra. (Claude Bernard)
La profesión médica tiene compromisos con los pacientes y con la sociedad.
Un médico tiene sus manos  para curar  y  la actitud para amar a su gente.
Un médico no es boxeador  ni patotero, un médico no pega pero si discute por los valores y la moral de la sociedad.
Soy un profesional comprometido con la sociedad, con la vida y me identifico con ella.
El día jueves 18 de Abril alrededor de las 20: 30 hs, acudí a la Plaza de Mayo, con ropa de trabajo, mi ambo blanco. Pacíficamente, como muchos argentinos que no estamos de acuerdo con algunas políticas que se están llevando a cabo en nuestra Argentina, en la que día a día muchos de nosotros trabajamos desde nuestros espacios para engrandecerla.
La cobertura mediática en este tipo de concentraciones y sus líneas editoriales no son una novedad que deba explicitarse.
Es lógico que cada cual desempeña sus labores al igual que yo en la guardia del hospital en que me toque.
Los individuos de la sociedad civil somos ingenuos de este tipo de manejos hasta que nos toca pasar por este tipo de acusaciones.
No soy un golpeador, lo reitero,  porque la claridad de mis palabras deben contener lo que los medios no quisieron por alguna razón comunicar.
El episodio se desarrolla en la Plaza de Mayo, uno de los epicentros de la marcha.
Una cámara sin ningún tipo de identificación, un camarógrafo y una trabajadora con micrófono en mano  también sin identificación visible desde el lugar en que yo me encontraba manifestando como muchos otros.
Me paro detrás de ellos y escucho que la periodista no dice al aire lo que sucede en realidad, claramente cuando grito que están mintiendo pido que no filmen si van a desvirtuar lo que sucede.
Me es negada la cámara y el micrófono, característica de la agresión de los medios hacia los manifestantes. Por eso es que la pregunta sería: ¿ Que realidad quieren mostrar? ¿ Que quieren que pensemos? ¿ Como los medios construyen la realidad? ¿ Que hace un médico que se dedica desde hace años a salvar vidas y que no tiene por qué entender la dinámica de la arquitectura mediática?

En ese momento persisten en sus entrevistas armadas, inexplicablemente parece que es una crónica de una anunciación, pasara lo que pasara, de todos modos, comunicarían que este tipo de convocatorias tienen un tinte absolutamente negativo.
Trato que la cámara no me enfoque, rotando el objetivo a mano abierta.  Una hombre desconocido y sin identificación, me toma del ambo y me tira para atrás, trato de soltarme y mientras ocurre eso digo: “Mentirosos, pregúntenle a la gente que es lo que pretenden de la plaza”
Luego acompañado por un grupo de manifestantes que me ayudaron a subir, trepé la reja que se encuentra “protegiendo”  la casa de gobierno de éstas pacíficas y democráticas marchas.
Para mi sorpresa y la de varios, las rejas, están pegadas con cemento de hormigón al piso.
La policía uniformada actuó protegiendo a los que allí estábamos, para que no me cayera desde esa altura. Charlé con ellos y le dije al subcomisario a cargo que no pretendía hacer desmanes, solo charlar con la gente desde una altura prudencial, ante mi sorpresa descubrí una marea humana desorganizada, individualista, temerosa del de al lado, y frente a otro que se sale de la columna, opta por denostarme catalogándome de infiltrado. Al rato me bajé porque la gente no escuchaba, por los ruidos de las cacerolas.
Nadie me detuvo, si me actitud hubiese sido de agresión lo lógico era que me llevaran detenido a la comisaria, pero eso no sucedió, entonces debo inferir que no existió delito alguno.
Hablé, mientras me retiraba de la Plaza con la gente del “porqué” de la cacerola, con tanto ruido no nos podemos escuchar… hablemos y organicémonos, formemos y construyamos con ideas superadoras.Me senté en el piso y hablé con un Sr que me dijo: “Dr. No se preocupe que todo ésto es una forma de descarga para los indignados”.
Al rato comienza a sonar mi celular, amigos me comentan que  aparezco en canales de TV y en las redes sociales con denostaciones varias, diciendo entre otras, que soy un golpeador de mujeres.
Es el derecho de todo ser humano frente a un poder tan hegemónico tener  el derecho a réplica frente a los medios que mintieron acerca de lo sucedido y explicar mi cuota de verdad.
Soy un hombre pensante, pacífico y de acción queriendo ayudar a nuestro país mediante hechos concretos, con votos y sin cacerolas.
El espacio se puede recuperar, el tiempo, jamás. (Napoleón Bonaparte).

José Luis Senlle.
www.jsenlle.blogspot.com.ar


miércoles, 3 de abril de 2013

HACER LA PLANCHA


Cuenta un famoso libro que el poder es amoral, el engaño de los poderosos o los que poseen el poder, es el arma más importante que tienen. La paciencia los protege de cometer estúpidos errores; es lo que se llama en la jerga política argentina, hacer la plancha.
No sirve de nada ser gobernante para no hacer nada; solo dar discursos que parecen bonitos a las masas y seguidores, tampoco sirve de nada hacer obras para embellecer y monstruos enormes como “Tecnópolis” si no hay clases por falta de aumento a los docentes.
La naturaleza muestra que el problema viene desde abajo, no hay suficientes acueductos para drenar tanta agua que nos tapa.
La naturaleza muestra que los inútiles no se preocupan para ver los problemas de fondo, se pelean por lo que hay en la superficie y en un año electoral es mejor esconder la cabeza y reclamar a los “poderosos gobernantes”; aquellos que viven en Puerto madero o en Barrio Parque.
Con tanta agua que hay en “Tecnópolis” hacen la plancha para no perder el 54%. Inútiles todos aquellos que nunca miraron por debajo de las calles; ingenieros de mala muerte que nunca supieron que la gente quiere un cambio desde ABAJO.
Las políticas son mediocres, para no decir nulas, cuando la manejan administradores mediocres, corruptos y con ansias de poder que nunca les servirá.

José Luis Senlle

lunes, 1 de abril de 2013

ME LLEGO Y COMPARTO.


MERITO, TALENTO Y ESFUERZO

Mérito: (del latín “meritum”) Acción que hace al hombre digno de premio o de castigo.
Si aceptamos que hay una relación entre mérito,  talento y esfuerzo, sería interesante analizarla de la manera mas objetiva posible, asumiéndola como una fórmula matemática.
El primer paso debería ser el ordenamiento de las variables y su relación entre si.
A primera vista surge que “mérito” debería tener una relación directa con talento y esfuerzo dado que pensarla como un cociente, llevaría a que, cualquiera sea el numerador o el denominador, este sería inversamente proporcional a “mérito”
p. ej.: merito=  talento
                         esfuerzo
Así, acordamos que:  mérito= talento + esfuerzo
Si asignásemos valores absolutos a cada una de estas variables (talento y esfuerzo), podríamos ver de que depende el “mérito”.
Ecuación A:
mérito= talento 0 + esfuerzo 0 = “0”; no hay nada.
Ecuación B:
mérito= talento 1 + esfuerzo 0 = 1
Ecuación C:
mérito= talento 0 + esfuerzo 1 = 1
Como vemos no hay diferencias entre B y C, por lo tanto no hay mérito.
Ecuación D:
mérito= talento 1 + esfuerzo 1 = 2
Se observa una diferencia entre D y B o C por lo tanto aquí hay un verdadero mérito.
Hasta acá el análisis ha utilizado valores cuantitativos sobre estas variables pero ¿que ocurriría si las analizamos desde un punto de vista cualitativo?.
A saber, el esfuerzo es una condición adquirida que podemos o no desarrollar. Sin embargo, el talento es innato. Nuestra relación con esta condición es fortuita, se nace o no se nace con talento.
Esto relativiza el valor del talento dentro de la fórmula para el mérito.
En una población donde todos fuesen talentosos la única variable que sumaría para el mérito sería el esfuerzo. Lo mismo ocurriría si nadie fuese talentoso.
Podemos concluir que el verdadero “mérito” reside en el esfuerzo
Por último, debemos tener en cuenta que el “mérito” es una abstracción y como tal, difícil de mensurar para que alguien pueda recibir como contrapartida un premio o castigo equivalente.
Un pensador.