domingo, 31 de enero de 2010

CORTINA DE HUMO

Mientras Mauricio Macri le dice al gobierno nacional, que hay que trabajar de verdad por lo que la gente necesita y terminar con el culebrón de verano, y un importante referente del PRO, sale a decir que “la política debe producir bienestar”, haciendo la plancha en la pelopincho del palacio gubernamental de la ciudad autónoma; nos enfrentamos a lo que Kirchner quiere y maneja.
Mientras hay una guerra de medios, creada por Kirchner (que comenzó, con el famoso “que te pasa clarín”), el diario Perfil, se pelea con Hadad, y la familia Noble por una mayor porción del queso mediático y divulgan la lista de Kirchenristas que compraron dólares (Néstor Kirchner, Hugo Moyano, Alperovich, Capitanich, Daniel Scioli, Rodríguez Saa, Daniel Hadad, entre otros), en canal siete, renuncia su conductora por divulgar de lo que gana.
Mientras los ideólogos del pastiche gubernamental, sacan notitas en contra de internet, Facebook y Twitter; Hugo Chávez, clausura éstas páginas en su país, para que a la gente no se les ocurra discutir sobre éstos temas.
Mientras la oposición, se dedica a ver el árbol (BCRA y otras yerbas)y no el bosque, la violencia reina en las calles y en los foros de internet; Kirchner se dedica a su juego, sin que el pueblo pueda ver, por efectos de las cortinas de humo.
Mientras el pueblo Argentino, aletargado, es llevado de las narices por una Señora verborrágica que habla sobre cómo soluciona ella sus problemas sexuales, la moral del pueblo disminuye.
Propongo: conciencia colectiva, para que el soberano no se deje engañar en las próximas votaciones.
No pelearnos entre nosotros, poniéndole atención al José Hernández, en su obra Martin Fierro: “los hermanos sean unidos...”.
Tolerancia, la verdad no es una sola, somos 40 millones y la mayoría gana, los demás acompañan.
Sentido común, no importando si se es radical, justicialista o de otro partido; lo que hay que hacer, es para el bien común y no el bien para unos pocos.
Concientizar a la sociedad, de dónde venimos, donde vamos, donde estamos.
Al fin y al cabo, la mayorías somos argentinos de bien.

JOSÉ LUIS SENLLE
www.jsenlle.blogspot.com