jueves, 24 de julio de 2008

LA CLAVE

La clave no es Massa. Es Néstor Kirchner, quien mantiene una cordial relación con Massa, mientras mantiene el control de las decisiones del Ejecutivo Nacional. No es Cristina de Kirchner quien comanda. Ella tiene un rol institucional. Por ejemplo, recibir a Massa en la Quinta de Olivos, ofrecerle un café y también la Jefatura del Gabinete de Ministros para que interactúe con gobernadores, intendentes y legisladores, según relató el propio Massa a Oscar González Oro, en C5N (notable el apoyo de Daniel Haddad a Massa, porque siente que esta vez no tendrá que esperar las 'migajas' de la relación del jefe de Gabinete con Grupo Clarín, tal como sí sucedió con Alberto Fernández).

El relato del diálogo de Massa con Cristina de Kirchner -si Massa fue veraz ante González Oro- es de una frivolidad extraordinaria de parte de la Presidenta y del flamante jefe de Gabinete. La realidad llegará cuando Massa reciba las instrucciones de Néstor Kirchner, probablemente hoy en Olivos.

El deseo de revancha que tiene Néstor luego de la derrota frente a la alianza agropecuaria-política, imponen el vértigo que Massa dice que no le molesta.

Sin ir muy lejos: llega la inauguración de la tradicional Exposición Rural en Palermo, y Néstor Kirchner afirma que no tolerará que asista Julio Cobos para recibir la ovación de los presentes. Massa afirma que tiene un buen diálogo con Cobos, que Alberto Fernández ya había perdido en la excitación del conflicto. Kirchner quiere que Massa impida que Cobos asista a Palermo a su consagración, y a cambio ofrece un diálogo entre el vicepresidente de la Nación y la Presidenta.

Kirchner insiste en un sistema de ordenamiento de relaciones y construcción de poder que solamente ha provocado la pérdida de credibilidad y de confianza de la Administración Kirchner. Eso fue lo que ocurrió con Alberto Fernández, y es evidente que la tendencia no cambiará con Massa. Eso no cambia ni cambiará.

Por lo tanto, a no hacerse ilusiones. Con excepción de Alberto Fernández y Javier de Urquiza, todo igual. Además, según Rudy Ulloa, con Massa la presidente se siente mejor que con Alberto, quien estaba herido desde abril, y él mismo ya no tenía deseos de permanecer aún cuando no imaginara las discusiones de las últimas horas, primero con Néstor y luego con Cristina. Los fracasos siempre provocan encontronazos. Y los grandes colapsos, mucho más.

Néstor Kirchner es el dueño del proyecto, responsable de la ejecución del plan y tribunal de calificación de los rendimientos de su propia gente. Massa lo vivió desde la ANSES que, además, por entonces era una máquina de recaudar dinero para financiar 'la causa'.

Dr.J. L. Senlle