lunes, 8 de septiembre de 2008

TOMALO CON CALMA

Tanto la medicina como la estrategia, son la ciencia y arte de concebir, utilizar y conducir los medios y los recursos naturales, espirituales y humanos; la primera para curar y la segunda para llegar y mantener los objetivos establecidos utilizando los medios que se disponen.

La estrategia es buena; si los objetivos son alcanzados, con el menor costo y tiempo.

La medicina es buena; si se cura al enfermo con el menor costo y en el menor tiempo.

Con esto quiero decir: que los profesionales que estudiaron estrategia en la universidad como los médicos, abogados, militares, ingenieros y arquitectos, tienen estrategias aplicada a su labor.

En cambio, un líder, es aquella persona que es capaz de influir en los demás, es el que lleva la voz cantante dentro del grupo. Una persona puede ser el jefe de un grupo y no ser su líder y, al contrario, puede ser el líder sin ser el jefe. El líder, sin disponer necesariamente de autoridad jerárquica, tiene la capacidad de decidir la actuación del grupo en base a la influencia que ejerce, que viene determinada por su autoridad moral. Lo que caracteriza al líder es su habilidad para conducir equipos, o sea,estrategia de equipo y consigue que cada miembro trabaje y aporte lo mejor de sí mismo en la lucha por alcanzar su objetivo. Es una persona que mira a largo plazo y consigue así que las personas, se identifiquen con las metas marcadas.

Una persona a la que tan solo le preocupa su bienestar futuro, difícilmente podría ser el líder de una organización y ésta terminaría por rechazarlo. Si la persona que tuviera un gran visión de futuro, pero carece de la capacidad de ejecución, podría ser un buen estratega, pero nunca un líder. No es líder quien quiere, sino el que puede.

El líder, debe tener el Tao, el camino y ver las consecuencias de su conducta. Ser humano no es ninguna excusa.

El líder sabio no es autoritario, trata a la gente por igual, no tiene prejuicios ni juicios, crece con los demás y aprende, vive aprendiendo, aprende a dirigir en forma nutritiva, sin ser posesivo, sin llevarse el crédito y sin ser coercitivo. Aprende a escuchar el silencio. Si el líder mide el éxito en términos de crítica o de adulación, su ansiedad no tendrá fin.

El líder sabio, debe conocerse a sí mismo, abandonar su egoísmo, morir y volver a nacer, introyectarse, entenderse, ponerse en el lugar del otro.

TOMALO CON CALMA

Esforzarse por asumir el liderazgo, produce efectos inesperados:

El líder demasiado rutilante no es muy estable.

Quien da mucha prisa, no llega a ninguna parte.

Quien trata de aparentar brillo, no es un iluminado.

A los líderes inseguros, les gusta hacer propaganda de sí mismos.

Los lideres impotentes, tratan de sacar ventaja de su posición.

No resulta muy sagrado, señalar que uno es sagrado.

Todas estas conductas emergen de la inseguridad y alimentan la inseguridad.

Considera: cuando piensas que eres tan bueno, ¿con quién te estás comparando?

Si quieres fama, ella complicara tu vida y si quieres dinero, el esfuerzo te robara tiempo.

Para un amigo, que acaba de irse.

Dr. J. L. Senlle

www.jsenlle.blogspot.com