domingo, 9 de noviembre de 2008

CANTIDAD Y CALIDAD

El derecho es una idea práctica, indica un fin. Y como toda idea de tendencia, encierra en sí misma una antítesis, el fin y el medio. No basta investigar medio, también hay que hacerlo con fin al que conduce ese medio.

El medio, en derecho, conduce a la lucha contra lo no justo. Si el derecho no lucha; no hay justicia.

Todo derecho en la historia se consiguió por la lucha.

El derecho, amén de una idea lógica, es una idea de fuerza. Una idea con espadas.

Es por eso que la justicia sostiene en una mano la balanza y en la otra la espada. La espada, sin la balanza, es la fuerza bruta de las dictaduras; y la balanza sin la espada es el derecho impotente.

Todo hombre que lleva en si la obligación de mantener su derecho, toma parte de este trabajo, y contribuye a la realización del derecho sobre la tierra.

Ahora bien, según lo que explica Von Ihering, en su libro, escrito en 1881 “La lucha por el derecho”, estamos en permanente lucha entre el derecho y el castigo.

A la Corte Suprema de justicia argentina, le falta la espada, para hacer cumplir el derecho de todos. Cuando un juez de la corte suprema, dice por televisión que no puede hacer nada por los chicos que roban y matan en la calle, porque a ellos les falta educación; lo que está diciendo es: no sirvo para nada, y me declaro incompetente.

La lucha entre el gobernador Scioli y la jueza Argibay, es simplemente lucha para conseguir un fin determinado, y es la baja de los delitos en la provincia de Buenos Aires.

La discusión, no es la baja de imputabilidad de los menores, que es un medio; sino la disminución de los delitos, que es el fin.

Para la justicia, es una discusión de fondo, y para el estado es de forma.

¿Qué hay que hacer sobre tamaño problema?

Según, el famoso psiquiatra, Dr. Hugo Marietan, los chicos van tomando conciencia del bien y del mal, desde muy pequeños, desde el primer “no” y el primer “si” de los padres. Esta conciencia ética es un proceso que se va desarrollando en el pequeño a través de premios y castigos. Besos y penitencias. Las conductas no deseadas (malas) son castigadas; las conductas adaptativas (buenas) son premiadas. Cuando el niño incorpora este código de los adultos sobre lo que está bien (exceptuado de castigos) y lo que está mal (pasible de castigos) y copia estas conductas en la práctica, ya posee plenamente la idea de justicia. Él, con los códigos otorgados por los adultos, ya puede discernir si lo que hace o lo que le hacen es justo o no. Esto ocurre entre los 3 y 5 años, con el inicio de las protestas, después de las etapas de qué y del por qué. Allí el niño se queja ante lo que considera injusto: “¿Por qué a mi hermano le das eso y a mí no?” Está planteando con esto un reclamo sobre un derecho.

A los 7 años, en un niño normal, ya está en clara posición de la idea fuerza de derechos y castigos. Muchos de sus actos negativos son realizados a sabiendas, con conciencia del daño. Tal vez, aún no puede discernir totalmente la potencialidad de las consecuencias de ese daño, pero sí las sabe parcialmente. Sabe que ese acto es negativo, dañino.

El proyectarse sobre las consecuencias de los actos dañinos termina de afianzarse desde los 11 a los 13 años. Y a los 15 años su cerebro, en el sentido de justicia y responsabilidad, se equipara, salvo excepciones, al del adulto.

Por consiguiente, discusión sobre bajar la imputabilidad a los 16 años o 14, no está bien planteada. Porque se trata de un factor cuantitativo (13, 14, 15, 16, 18 años) y en ese sentido, tiene razón Argibay en descalificar la postura de Scioli. Lo que se debe valorar es los cualitativo, el tipo de daño causado por el menor. No es lo mismo juzgar a un joven de 14 años por un arrebato callejero, que por un crimen. Uno es un ladronzuelo, el otro un asesino. Creo que por ahí pasa el eje de la discusión, por la calidad del delito, no por lo cuantitativo de la edad.

Dr. Hugo Marietan
Médico Psiquiatra (UBA)
Docente de Clínica Psiquiátrica (UBA)
Director Revista Alcmeon
www.marietan.com
marietanweb@gmail.com
Buenos Aires, Argentina
Celular 011 1544474980

Dr. José Luis Senlle

www.jsenlle.blogspot.com