miércoles, 4 de abril de 2012

CONSTRUCTORES Y CAPATACES


La diferencia que hay entre un militante y un constructor es:

Un militante recibe órdenes de un jefe.

Un militante debe obedecer a su patrón o de quien le paga.

Un militante tiene demasiado corazón.

Un militante recibe de otros cerebros y el pone el corazón.

Un militante ES necesario para la construcción.

Un constructor es conductor, por ende, no recibe órdenes, guía con amor a su gente.

Un constructor va por la Obra, ni por el bronce ni por la plata.

Un constructor toma medidas, pues tiene herramientas para hacerlo.

Un constructor ES cerebro sin dejar de lado el corazón.

Un constructor NECESITA de militantes que reciban los proyectos como suyos y deseen llevarlos a cabo.

Un constructor es un arquitecto y el militante su capataz.

Un constructor y el militante deben confraternizar en un compañerismo estable.

Un constructor decide: como, cuando, por qué y donde construir.

Un constructor primero es Idealista, después Ecónomo, para luego ser pragmático. Desde allí, que pueda trasmutar la idea en cosa concreta, factible y fiable.

Un constructor también es un Alquimista, pues sabe las proporciones necesarias para que su obra se mantenga estable y sea útil.

Un constructor es un Interprete de necesidades de muchos, manteniendo la distancia emocional justa, las enumera y prioriza.

Un constructor es sólo, es la Idea palpitante de una Obra que para SER, necesita del Otro.

Nunca una Obra es para pocos ni hecha por pocos, es un logro de muchos para el bien de todos.

Se necesitan de todos los constructores de pensamientos en una República para que siga siendo República.
Una verdadera democracia se construye día a día, con ética y enseñando moral, en nuestros tiempos no tiene cabida la Realpolitik, los verdaderos constructores de la democracia tenemos las mentes libres para desconfiar de las doctas antiguas, tenemos los ojos y oídos abiertos para nuevas ideas.
Los constructores de la democracia no somos militantes de antiguas ideas, esas ideas las pensamos entre todos para construir bases sobre la verdad de nuestro tiempo, lo leído y estudiado ya está, sirven de base para no continuar cometiendo errores, es ahora, donde se debe construir una gran República sobre la base de nuevos hechos globalizados, tomando conciencia que no somos el granero ni el ombligo del mundo; simplemente somos la nueva Argentina, pensando en nuestros nietos.


José Luis Senlle

Claudia Donnewald

www.jsenlle.blogspot.com.ar