domingo, 6 de diciembre de 2009

PARÁSITOS

Los que vivimos pensando y reflexionando sobre política, pero nos alimentamos de nuestra profesión, vemos con displacer que una parte de la sociedad se alimenta de nosotros, vive sin trabajar, imponiendo a los trabajadores más impuestos.
Los trabajadores que ven esto como la viveza criolla, pretenden hacer punterismo político para vivir sin trabajar con promesas falsas de los parásitos de arriba.
Los últimos seis años se caracterizó, por que los parásitos se alimentaban mintiendo a su pueblo; que la cosa pública iba mal, entonces engañaron a la gente, y había que remontarse a la época de Robín Hood, sacándole a los ricos para darle a los pobres.
Ésta política, de baja estatura intelectual, hizo que unos pocos con riqueza, aumentaran su riqueza, y unos muchos con pobreza aumentaran su pobreza o sea el efecto contrario.
Hace dos años, se renovó ésa promesa, y un pueblo creído e ignorante de la politica, se pone a disposición de las promesas sin fundamentos; se equivoca para renovar un mandato, lógicamente sin planes de crecimiento.
Cuando un gobierno, se basa en la mentira para gobernar, trae desencanto, porque ésa mentira, no puede perdurar por mucho tiempo; desilusión por que vemos que un gobierno sin planes, es improvisado; y la improvisación generalmente, trae la derrota del más débil.
Cuando vemos que un gobierno, que se supone que gana por la mayoría, y gobierna la minoría, lo que falta es justicia social, entonces la mayoría se siente incómoda, y sale a buscar justicia. La justicia de unos, no es la justicia de otros; entonces sobreviene la guerra.
Éste gobierno, aparte de ser débil por lo improvisado, comete injusticia social, buscando y efectivizando negociados propios, fomentando la corrupción y enriquecimiento de unos pocos y empobrecimiento de muchos.
Se necesita una política del sentido común, pensando en la problemática del otro; poniéndose en el lugar del otro, viendo sus carencias y trabajar para ello; dándole educación y sembrar el respeto por el otro.
Al fin y al cabo, ser político es tener arte y vocación para trabajar por el otro.

José Luis Senlle