domingo, 17 de julio de 2011

ALEA JACTA EST, KLEOPATRA.


Ptolomeo XII, Faraón Egipcio, hijo de Ptolomeo I (el salvador), general Macedonio, que luchó junto Alejandro Magno en las conquistas de Persia, allá por los años 380 AC.
Heredero de una larga dinastía que reinó casi 300 años el actual Egipto.
Ptolomeo XII, conocido como el flautista bastardo, reinó en un periodo (80-51 AC), plagado de corrupción; adoraba las fiestas, los grandes banquetes y el buen alcohol; preparaba el terreno para lo que luego iba a suceder, la conquista de Egipto por parte de Roma.
Ptolomeo XII, casado con Cleopatra V (su hermana); tuvieron dos hijos: Ptolomeo XIII y Cleopatra VII. Éstos hermanos, casados por el rito Egipcio, fueron la última dinastía Ptolemaica que gobernó Egipto.
Cuando Egipto fue visitada por el general Romano Pompeyo, que escapaba de su amigo y rival Cayo Julio Cesar, fue asesinado por orden de Ptolomeo XII; para congraciarse con el autor del pensamiento, “la suerte está echada”.
Excusa perfecta de Julio Cesar, para conquistar Egipto y reemplazar a su faraón, por su hermana Cleopatra. Ella veía un poco más allá de las posibilidades de conquista, veía la unión con Roma. Tanto fue así que quedó embarazada de su heredero, llamado Cesarion.
Asesinado Cesar, en el foro romano, por conspiración de su amigo Brutus; Marco Antonio, declarado enemigo de Roma, decidió ir a las tierras de Cleopatra para cuidar la conquista y terminó envuelto en los brazos de la faraóna egipcia.
Octavio, primer emperador romano, derrotó a Marco Antonio y Cleopatra, en la batalla naval de Actium en el año 31 de nuestra era, llevando así a una hegemonía de casi 400 años.
Las historias de amor y poder en política, nunca dieron buenos resultados a largo plazo.
Traigo ésta hermosa historia a la actualidad, porque me parece sorprendente el parecido con lo que estamos viviendo.
Muerto Néstor Kirchner, el veintisiete de octubre de dos mil diez, Cristina Fernández, su viuda y faraóna, ya tenía pensado lo que sucedería. Tomó a su ministro, como futuro acompañante al trono; éste, “Marco Antonio” actual, con menos cultura que el original, si conociera la historia, quizás, no aceptaría su puestito.
Graves daños han hecho los faraones como los presidentes cuando están enamorados, gobernar en conjunto por amor a otro y no por amor a su país, no permite pensar en estrategias que sirvan a las naciones.
Sabemos que la actual presidente, carece de tácticas y estrategias para gobernar, solo busca “vender” la imagen de Cleopatra, a un pueblo que carece de trabajo, anestesiado con pan y circo como en el coliseo romano.
Las políticas actuales aplicadas por la Sra. no son actuales, tienen dos mil años de antigüedad que buscan perpetuarse en el poder, que es parte del placer.
Recordando la frase dicha por María Antonieta “sino tienen pan, que coman torta”, veo en un futuro no muy lejano, una revolución al estilo intelectual de la francesa; solo cabe esperar las votaciones de octubre próximo para saber cómo sigue nuestra historia.

José Luis Senlle
www.jsenlle.blogspot.com

1 comentario:

daniel pena dijo...

Comparto plenamente tu punto de vista. Nos tenemos que preparar para encabezar la revolución de las ideas.
Te mando un abrazo fraterno