domingo, 27 de noviembre de 2011

SOMBRAS CHINESCAS


Cuando la cueva está en penumbras y alguien te toma de los pelos y te arrastra a la salida, ese alguien es malo hasta que uno comienza a abrir los ojos, despacio; la luz total, enceguece.
Esas sombras chinescas que vemos parecer personas, que están proyectadas en la pared, no son más que el engaño de algún astuto que quiere que se muestre.
Hay varios artefactos que hacen que no puedas ver la realidad, pareciera que los ponen a propósito; sería como un falso escalón en aquella escalera caracol de la que hablábamos hace algún tiempo atrás.
Es trabajoso mirar en el día, ya no verás sombras como antes, verás las cosas como son, con sus detalles, defectos y virtudes; dudo que aquellas cosas elaboradas por el matemático sean imperfectas; nosotros somos imperfectos, tratando por todos los medios llegar a la perfección. Trabajo duro y eternamente inalcanzable.
La noche es solo un descanso físico, un responso dentro del día, para continuar trabajando en la luz, aprender para luego modificar, estudiar para luego enseñar, dividir para multiplicar.
Aquella pesada carga que llevas sobre los hombros, es solo una pesada carga que cuesta tirarla a la basura, prejuicios que no hacen bien a nadie y menos al que los carga.
Se libre, apóyate en los que te quieren ver bien, aunque sea en el seno de su propia oscuridad. Si ellos pudieron ver tu comportamiento en la cueva y te alientan desde esos oscuros lugares, tienen fe en que cuando regreses con la novedad y tu voz distorsionada te reconocerán y te seguirán.
Vive la vida sin tapujos, sin vanidades; humildemente sin cargas; porque esas cargas que llevas en tus hombros, son simples cargas del pasado, peso que, lo único que hacen es tirarte para atrás y agregan dificultades para subir la escalera.
Se feliz, te estoy esperando.

José Luis Senlle
www.jsenlle.blogspot.com