miércoles, 3 de abril de 2013

HACER LA PLANCHA


Cuenta un famoso libro que el poder es amoral, el engaño de los poderosos o los que poseen el poder, es el arma más importante que tienen. La paciencia los protege de cometer estúpidos errores; es lo que se llama en la jerga política argentina, hacer la plancha.
No sirve de nada ser gobernante para no hacer nada; solo dar discursos que parecen bonitos a las masas y seguidores, tampoco sirve de nada hacer obras para embellecer y monstruos enormes como “Tecnópolis” si no hay clases por falta de aumento a los docentes.
La naturaleza muestra que el problema viene desde abajo, no hay suficientes acueductos para drenar tanta agua que nos tapa.
La naturaleza muestra que los inútiles no se preocupan para ver los problemas de fondo, se pelean por lo que hay en la superficie y en un año electoral es mejor esconder la cabeza y reclamar a los “poderosos gobernantes”; aquellos que viven en Puerto madero o en Barrio Parque.
Con tanta agua que hay en “Tecnópolis” hacen la plancha para no perder el 54%. Inútiles todos aquellos que nunca miraron por debajo de las calles; ingenieros de mala muerte que nunca supieron que la gente quiere un cambio desde ABAJO.
Las políticas son mediocres, para no decir nulas, cuando la manejan administradores mediocres, corruptos y con ansias de poder que nunca les servirá.

José Luis Senlle