domingo, 26 de mayo de 2013

AUTOCRACIA

Según Don Nicolás Maquiavelo, en su libro “El príncipe” cuando habla de las crueldades del gobernante, y si  es lícito hablar bien del mal, podemos considerar bien empleadas aquellas crueldades que se ejercen de golpe y de una sola vez por la necesidad de asegurarse el poder y luego no se insisten en ellas. En cambio son mal empleadas aquellas crueldades que, aunque pocas al principio, con el tiempo,  crecen en lugar de disminuir. Estas últimas no tienen posibilidad de mantenerse.
“Los fundamentos principales de un buen estado son las buenas leyes y las buenas armas y dado que no puede haber buenas leyes donde no hay buenas armas,  debe haber buenas leyes”.  Don Nicolás, discurre en su texto que un príncipe (gobernante), defiende a su estado con las armas, que pueden ser propias o mercenarias, auxiliares o mixtas. “Las mercenarias y auxiliares son inútiles y peligrosas; y si un gobernante asienta su estado en las armas mercenarias nunca estará firme y seguro, porque las tropas carecen de unidad, son ambiciosas, desleales y sin disciplina.”
Los capitanes mercenarios (entiéndase punteros políticos) son hombres excelentes con las armas, o no lo son;  si lo son, no puede el gobernante confiar en ellos, pues aspirarán siempre a su propia grandeza. Ergo, si el capitán no es virtuoso, causará la ruina del estado.
Lo que ocurrió ayer, día de la patria, fue solamente un despliegue de tropas para demostrar cierto poderío que, a mi entender, no sirve para gobernar o gestionar el  estado que ellos mismos empobrecieron .
Me pregunto: ¿quién pagó los micros que invadieron la ciudad?
¿Cuánto le cuesta al estado cada militante?
¿Cuánto costó el despliegue de toda la parafernalia en Av. De Mayo?
Ante ésta situación, ¿cómo reacciona la oposición?
Si toman un país, con el dinero de nuestros impuestos. ¿Qué hacemos los que tributamos?
Con todas mis preguntas, pretendo acercarme a una oposición concreta; sin protagonismos y que entre todos juntos hablemos, discutamos.

No nos dejemos avasallar por un “príncipe” que no puede gobernar sin sus mercenarios; estado que llamo autocracia.

José Luis Senlle
www.jsenlle.blogspot.com