viernes, 24 de julio de 2015

DE PSICÓPATAS Y DIABLOS.



“Si fuésemos razonables, Hermógenes, confesaríamos que nada sabemos de los dioses, ni de sus personas ni de sus nombres” Platón-Cratilo.

El que leyera éstas líneas y supiera de lo que hablo, entendería que no hay diferencias entre los psicópatas y los diablos. Senlle.

La astucia del que lee es tomar conciencia, mirarse hacia adentro y sacarlo hacia afuera; mostrarlo y enseñarlo. Senlle.

NOSCE TE IPSUM. Oráculo de Delfos.



La pregunta es la siguiente… Se puede entender a un psicópata? …
La pregunta es SI, si se es empático,  entender a un psicópata no es fácil, porque ellos no lo son y hay que realizar un esfuerzo sobrehumano de distancia emocional que me lleva a los libros.
Los psicópatas, desde mi punto de vista, no son seres humanos y, toman distintas formas de disfrazarse de humanos.
Son diablos que recorren el mundo y cambian de forma, de modo, de espacio- tiempo y lugar, estén donde estén. “La mayor astucia del diablo es la de convencernos que no existe”; lo dijo Baudelaire, en su libro Letanías a satán.
No hay dudas que el psicópata, o diablo como lo llamo subsiste bajo ciertas metamorfosis en las obsesiones apocalípticas, sexuales o mágicas del hombre.
La palabra Satán viene del hebreo y significa adversario, enemigo. Para poder entender al enemigo, uno debe tener voluntad y empatía, entender la ambigüedad de su apariencia y conducta. Los psicópatas tienen centenares de formas y reencarnaciones.
“Cuando no hablamos acerca de Dios o en el nombre de Dios, es porque el Diablo nos habla y  nos escucha en silencio formidable” León Bloy.
Cuando se habla del Diablo (en éstos casos Psicópatas) suele identificárselo como anormal y devastador para un determinado número de personas. Los Diablos privan del ser al humano. Son fantasmas disfrazados de humanos que en sus fluidos llevan la sangre animal, sin conciencia pero con proyecciones psicológicas de deseos, pensamientos y odios.
Generalmente recurren a los pensamientos mágicos y buscan ayuda de otros Diablos o psicópatas o brujos para cumplir su cometido, tienen un pensamiento primitivo, nada racional y buscan un flanco débil para obtener lo que desean; imposibles de hacer negocios profundos buscando solamente su simple beneficio.
Generalmente son monos descamándose en bellas y amables personas, el normal no puede captar o ver lo que sucede; hasta que sale de éste maldito circuito.
Tienen la necesidad imperiosa de aparecerse en la tranquilidad en un ser iluminado; lo que la biblia llama “tentación”, esto se llama “parusía” o aparición. Se visten de santos y cuando el ingenuo baja la guardia, ellos atacan con mucha fuerza, prácticamente matando a su enemigo.
Son artífices de demiurgos, que mienten, actúan, florecen y se muestran en el verbo.
Pueden aparecer en forma de hombre o mujer, según lo que quieran atacar o medirse, suelen usar lo que hoy se llama magia negra, usan círculos o copias absurdas del divino Tetragrammaton, velas en sus oraciones utilizando el fuego para que el caos reine en el otro (enemigo).
Siempre son inocentes, recayendo la culpa en el mundo que los rodea, son buenos, amables, excitantes con mirada parecido a lo limpio pero es totalmente oscuras por dentro si, por muy dentro.
Los psicópatas-diablos viven en lo profundo de su ser que los llamo Hibernáculum y en su hogar son hermafroditas preparados para subir y mostrarse como quieran, según requieran.
No piensan en nadie, nada más que en ellos mismo. Nunca encubren sus partes sexuales que son grandes, sinuosas y escamosas; pueden ser Incubos y Súcubos, los primeros son masculinos cuyo pene es un formidable tridente que exige la práctica de la fellatio a sus servidoras.
Los súcubos aparecen en forma de mujer, la palabra viene del latín succŭbus, de succubare, «reposar debajo» ;  tienen una hermosa vulva protectora con bellos olores y flores muy parecido a lo que se describe en los jardines del Edén.
El primer psicópata surgió en ése jardín imponiendo voluntad a una mujer inocente, cuando ella escuchó sus virtudes, se convierte en súcubo contagiando a su hombre en incubo; los dos fueron expulsados del famoso jardín.
Fuera ya del palacio, el hombre se encuentra con otra súcubo llamada Lilith, llenando el mundo de psicópatas.
Los psicópatas son extremadamente sexuales, no les importa el amor, solo les importa existir para reinar en el bajo mundo. Tomando a sus habitantes como cosas servidoras, hasta pueden comerciar con sexo para dejar impronta.
Los psicópatas son demonios escondidos en el mundo, tomando al mundo como cosa para cumplir sus propósitos .
Lo mejor que pueden hacer los normales es alejarse cuando se den cuenta, lo más rápidamente posible, dejar todo he irse y desde la distancia… aprender, mirar, observar, poner un ojo, buscarse y reconocerse a sí mismo luego el daño producido (evaluar daños), comenzar nuevamente una vida normal y reírse de las tentaciones de los malignos.

José Luis Senlle
Jsenlle.blogspot.com.ar