sábado, 25 de julio de 2015

MUTILADORES CEREBRALES



No hay criminal más grande que el que te mutila la mente, te lo digo porque a mí mutilaron el cuerpo pero no pudieron con mi alma.

Cuando uno comienza a brillar, a los malos se le notan las sombras porque entre tinieblas todos somos iguales.

Los psicópatas los veo todos los días, a la vuelta de la esquina, en el supermercado y en la computadora, lo importante es alejarse de ellos, contagian, porque son diablos y los mismos tienen malos pensamientos.
Actualmente todos y sin excepción, los que ostentan poder son especies de íncubos o súcubos que fueron puestos en el mundo para no entender a la sociedad y menos a la sociedad globalizada. No entienden nada, ni miran nada; solo miran su ombligo, no tienen ojos para ver otras cosas, ni las bellezas de la vida.
Los psicópatas, a los que llamo diablos cotidianos, suelen tener ággelos que del griego se traduce como mensajeros; son personas de bajo espectro caracterizados por ser esclavos o rehenes de los mismos; esto es lo que se llama habitualmente “la corte infernal”.
Los ángeles cotidianos, llamados normales son hombres y mujeres que estudian viendo la historia y proyectando el futuro, gracias a la necesidad de dejar en evidencia la conducta repetitiva de los Psicópatas-Diablos; son los que ponen razonamiento al conocimiento, doy ejemplos: Alexander Fleming, Albert Einstein, Steve Jobs, Karl Popper, Michio Kaku y obviamente Keppler y Copernico, entre otros.
El ponerle razonamiento a Dios es demostrar que Dios existe.
Los demonios son, sin embargo, tan angeles como sus hermanos celestes. Los mensajeros de oficio y vocación son una tropa férreamente disciplinada bajo los angeles y los demonios.
Los psicópatas tienen un ejército con disciplina sutil y a cuanto mayor disciplina mayor es su jerarquía.
La mente de un psicópata cotidiano es entendible por su lógica y actos;  lo que pretenden es permanecer en  poder, en lo alto o en la cabeza del normal, destruyen.
Los luchadores del bien son los que suelen dedicarse a ordenar la cabeza y sentimientos de los mensajeros angelicales que sufren por los manejos psicopáticos o sociopaticos, hoy los llamamos psiquiatras que no pueden hacer otra cosa que estudiar la química cerebral y actuar en consecuencia, recetando inhibidores de la receptación de serotonina o dar derivados de la receptación de la dopamina. El lector puede estudiar y ahondar lo que digo en los pobres libros de psiquiatría, ya desactualizados;  es por eso que existen tantos DSM como pacientes y profesionales.
Hay algunas víctimas de los Diablos que tratan de disminuir daños con medicaciones antiguas, hoy ya no aceptadas como el alcohol o las drogas que lo sacan de la realidad por cansancio,  convirtiéndolos en otro tipo de esclavos, esclavos químicos.
Los íncubos y los súcubos socaban la mente del normal especialmente de noche, entre las tres y cuatro de la mañana y los normales no pueden dormir por falta de coraje y enfrentarse a éstos demonios.
Para luchar internamente contra éstos psicópatas se necesitan tácticas y estrategias que no puede hacerlo uno solo sino con ayuda psicológica, se deben cumplir a rajatabla, porque éstos personajes de alta calaña son demasiado fuertes ya que concurren con su ejército de débiles estúpidos, pobres espectros, almas perdidas en vida.
Escapar ya no sirve, hay que enfrentarse y armados con estrategias consistentes.
En otro capítulo explico el cómo y por qué hacerlo.

José Luis Senlle
Jsenlle.blogspot.com.ar