sábado, 17 de mayo de 2008

COMODAMENTE ADORMECIDOS

Desde hace cinco meses los afiliados al partido justicialista estamos tratando que el partido se regularice. Después de dejar la Presidencia de la Nación y de colocar en su reemplazo a su esposa, Kirchner se auto designó presidente del partido justicialista el jueves 15 de mayo. Como afiliado al partido justicialista, quiero remarcar que mi partido sigue estando intervenido, por Kirchner..
Y me pregunto:
¿Dónde quedaron las elecciones internas del partido más importante de la República Argentina?
¿Dónde están los legítimos dirigentes del partido?
¿Cuál es el consenso real que tiene Hugo Moyano para ser vicepresidente del P J?
¿Por qué no se investiga el patrimonio de Hugo Moyano? ¿Y el de su hijo?
¿Por qué los analistas políticos que acaparan los medios dicen lo que dicen y no dicen lo que deben decir?
¿Consideran que el pueblo está adormecido o tan domesticado que acepta cualquier cosa?
¿Creen estos analistas, y los políticos aventureros, que somos estúpidos?
¿No ven que el pueblo día a día debe enfrentarse en los comercios, en la calle, a una realidad que no tiene nada que ver con lo que ellos dicen?
¿No se dan cuanta, los políticos que luchan por un titulito en el partido justicialista, o el periodista sugestionado, que el pueblo no hace números sobre la inflación sino que la vive al perder todos los días calidad de vida?
¿Hasta cuándo creen que vamos a aguantar este abuso de poder, este arrebatar cargos en el PJ, estas mentiras dichas por tipos trajeados desde la televisión, mientras el pueblo sufre el hambre, la desprotección sanitaria, y la violencia de los indignos?
Aún así, la esperanza nos gana y esperamos que la revolución productiva, que un milagro, se realice en nuestro país. Que nuestros dirigentes, los legítimos dirigentes, aquellos que van a luchar por nuestros derechos y no por enriquecerse, despierten de su letargo mental, y emocional, y se pongan al frente de los reclamos democráticos del pueblo.
Queremos trabajadores que piensen; queremos buena educación para nuestros hijos, queremos el pan, fruto del trabajo honesto.
Queremos dirigentes que puedan mirar limpiamente a los ojos, que nos estrechen las manos como hermanos que somos y unidos por una lucha común: hacer de nuestra patria un jardín para nuestros hijos.

DR. JOSE L. SENLLE
Jsenlle.blogspot.com