domingo, 11 de mayo de 2008

GESTOS ADMIRABLES

En un corte de cinta a cuatro manos, Macri invitó a su antecesor, Jorge Telerman, a acompañarlo en el acto de inauguración del nuevo puente La Noria. La obra había sido comenzada por el ex jefe de gobierno porteño.
El funcionario destacó la presencia de Telerman y, tras señalar que fue "él quien empezó esta obra", subrayó que "en estos tiempos que vivimos, debemos tener un reconocimiento hacia aquellos que han hecho sus esfuerzos y comenzado tareas que a otros nos toca terminar".
Esto es una de las más grandes maniobras políticas, muy poco vistas en la historia mundial, lo hizo Alejandro Magno, en el año 350 ac, al tratar decorosamente a su enemigo, el rey Persa Dario, acto por el cual, se ganó la fama de gran hombre.
Acciones como estas, son dignos de admirar: rivales políticos, que hace nada más que un año peleaban por la jefatura de gobierno, hoy dialogan como príncipes hermanos.
Atrás quedo Aníbal Ibarra, herido mortalmente por las 194 muertes de Cromañón, y despechado, como una dama engañada; “mi compañero Telerman me traicionó”. Lo que induce a pensar que IBARRA continua en la vieja política Smittniana (estás conmigo o contra mí).
Lo que no entiende Ibarra es que a las víctimas hay que pagarlas.
Por lo tanto, felicito a Macri por su actitud política en éste hecho, signo de cordura y madurez política, muy pocas veces visto en Argentina. Felicito a Telerman por su hombría de bien al actuar sin rencores y con vistas a un futuro mejor.
Me alegra esto y me da esperanzas, que en un futuro no muy lejano, podamos vivir en paz y armonía, con políticos que piensen en una Argentina mejor.